Artículo 1: Mamdani, Trump y el comunismo.

Resumen del artículo: 

El artículo reflexiona sobre cómo la idea del comunismo, que parecía completamente derrotada tras la caída del Muro de Berlín en 1989, sigue proyectando sombras en el mundo actual. Se recuerda cómo el sistema soviético acabó siendo una mezcla de escasez, control y miedo, y cómo la gente vivía atrapada en un modelo que no funcionaba. Aun así, nunca hubo un juicio ni una revisión real de lo que pasó, y eso ha permitido que figuras como Stalin vuelvan a ser blanqueadas en la Rusia de Putin.

El autor también explica que China tomó otro camino: en lugar de derrumbarse, reformó su propio sistema y abrió la puerta al mercado, creando un tipo de capitalismo controlado por el Estado que ha impulsado su crecimiento. Este modelo, junto con el autoritarismo ruso, resulta curioso porque ahora inspira admiración en líderes como Trump o Modi, que ven en estos gobiernos fuertes una forma de mandar sin obstáculos. El texto concluye señalando cómo ha cambiado la fascinación occidental: antes una parte de la izquierda idealizaba a la URSS o China, y ahora es la extrema derecha la que mira con simpatía estos regímenes duros y centralizados.

Sobre las ilustraciones: 

Los dos primeros bocetos parten de una idea simple. En el primer boceto aparece el logo del comunismo y figuras como Xi Jinping (presidente de China) y Donald Trump. Xi Jinping está en primer plano, sentado sobre el símbolo comunista, representando su alineación con un modelo de poder fuerte bajo el Partido Comunista. En un segundo plano, apareciendo por detrás, se ve a Donald Trump señalando con el dedo. La intención es mostrar que, aunque representan sistemas políticos distintos, en algunos aspectos no están tan alejados como podría parecer.

En este primer boceto también aparece un interrogante formado a partir del logo comunista camuflado, y las figuras políticas están “disfrazadas”, como si alguien hubiera pintado sobre ellas con bolígrafo: bigotes, gafas y otros detalles que aportan un toque de burla.

En la segunda ilustración aparece una figura más: Nicolás Maduro, situado en el fondo y más alejado, haciendo un gesto burlón con las manos. Aunque Maduro no se declare comunista, puede interpretarse como una referencia a regímenes autoritarios que usan una retórica cercana al socialismo. De hecho, quería añadir la frase “Eluuun Mushkkk, acá te espero” para ridiculizar aún más esa supuesta admiración hacia modelos que hoy están muy lejos de las ideas originales de Karl Marx y que, en la práctica, han derivado en sistemas autoritarios con graves problemas económicos para la población.

Finalmente, en la tercera ilustración aparece un muro con pintadas. El muro representa el Muro de Berlín, y los grafitis se organizan por capas. En la parte superior aparecen figuras como Lenin, el Che Guevara y Karl Marx, y en la parte inferior, personajes más controvertidos de la actualidad: Donald Trump, Xi Jinping y Putin. Entre las pintadas se distingue de forma sutil el logo del comunismo y la frase “OLD vs. NEW” en blanco.

Boceto1_Artículo 1_ Roser Martí
Boceto 2_ Artículo 1_Roser Marti
Boceto 3_Artículo 1_Roser Martí

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